El escándalo que le costó su cargo al jefe de la División Trata de Personas de la Policía aún no tiene fiscal a cargo. Ayer, fuentes tribunalicias indicaron que los dos funcionarios judiciales asignados a la pesquisa se inhibieron, debido a cuestiones de fecha, por lo que ahora un fiscal de Cámara deberá resolver quién recibe el expediente. Mientras tanto, el comisario Pablo Barrionuevo, sindicado por un supuesto pedido de coimas, permanece disponible en la fuerza. De todas formas, él insiste en que es inocente, y que en realidad estaba tratando de investigar al supuesto proxeneta que le ofrecía dinero.

Aún no están claras las fechas en que se produjo el confuso episodio. Pero se sabe que todo comenzó a fines de marzo, cuando la División Trata de Personas realizó un allanamiento. En un local clandestino, los policías encontraron a varias mujeres que supuestamente ofrecían servicios sexuales a cambio de dinero. Se arrestó a una persona y se la puso a disposición de la Justicia Federal por presunta promoción de la prostitución.

Poco después, se ordenó la liberación de este individuo (su identidad se reserva), pues no había pruebas suficientes. Al parecer, esta persona se contactó con Barrionuevo (aún no se estableció quién llamó a quién) y fue a visitarlo a su oficina.

Con su teléfono celular, grabó la conversación que mantuvo con el comisario. En el audio, al cual tuvo acceso LA GACETA, se puede escuchar una voz de hombre que se identifica como "Pablo Barrionuevo". Su interlocutor le pregunta cómo pueden arreglar para poder seguir "trabajando", y el supuesto comisario le contesta que son $ 100 semanales por cada mujer. "Yo lo hago porque me caés bien", agrega quien sería Barrionuevo.

El policía todavía no declaró oficialmente. Pero, representado por su defensor, Roberto Flores, acudió al juzgado de Instrucción de la IIº Nominación y presentó un escrito. "Realicé un descargo desvirtuando cualquier despropósito en mi contra", afirmó.

Además, dijo que no tenía pensado aceptar el dinero que le estaba ofreciendo esa persona. "Esa mujer explotaba sexualmente a tres mujeres, haciéndolas trabajar para ella. Mi obligación, como auxiliar de la Justicia, era acumular la mayor cantidad de pruebas posibles y ponerlas a disposición del juez. Y sobre este punto estaba actuando", aseveró Barrionuevo, en diálogo con LA GACETA.

Amenazas

El fiscal Carlos Sale recibió la denuncia la semana pasada, pues estaba de turno. Le tomó declaración a la persona y le recibió la grabación en la que se escucharía la voz de Barrionuevo. Luego, por cuestiones de fecha (el hecho habría ocurrido varios días antes), el fiscal le remitió el expediente a su par, Teresita Marnero. Pero esta también se inhibió, por lo que aún no se sabe cómo continuará la pesquisa. Un fiscal de Cámara deberá resolver sobre esto.

Más allá de esto, fuentes tribunalicias coincidieron en que será un caso complejo, pues la persona que hizo la denuncia no quiere proseguirla. Al parecer, recibió amenazas de muerte, y por ello tendría pensado marcharse de la provincia.